En referencia a si la lucha a la pobreza se resuelve desde el podés político o desde lo social, consideró que si la comunidad se organiza, se mueve y presiona, el sector político también reacciona. “Yo creo que el ámbito público y privado, los dos tiene que ver con un país que decide que no haya más pobres o que decide ser indiferente a la pobreza”, expresó. Desde su mirada acostumbrada para mirar lo bueno reflexionó sobre el momento especial que pasa nuestro país. “Hace 20 años hablar de hambre era peligroso, hace 10 años era raro, y ahora hemos avanzado, porque ahora realmente prestigia dedicarse al hambre. Los argentinos tienen una conciencia, esto es nuevo y es bueno”, dijo con énfasis en lo positivo.
En su columna habitual, la divertida Lupita Zumbado, en sintonía con la mirada positiva del entrevistado, desarrolló su reflexión sobre los valores que despierta la problemática social. Así rescató la solidaridad, la cooperación, el sentido por el bien común, y brindó una serie acciones que se pueden hacer cotidianamente para ayudar a los que menos tienen. Recordó la importancia de donar aquellas cosas que ya no se utilizan, pero no con ánimos caritativos, sino con el interés de contribuir a mejorar un ápice la situación de alguien que lo necesita, y cimentar la cultura solidaria. Señaló que no solo se puede ofrecer cosas materiales, sino también es útil brindar tiempo, ofreciendo ayuda una a fundación o centro de asistencia. Rescató la importancia de dar, sin esperar recibir nada a cambio.
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