Respirar es un acto natural al que usualmente no se le presta debida atención. Es en esta función, tan distintiva de la vida, en la que se revelan los sentimientos. Una respiración profunda, cadenciosa, pausada puede indicar que se está tranquilo, sereno. Por el contrario, una respiración superficial, acelerada, arrítmica puede marcar que se está nervioso, angustiado. Tomar conciencia sobre el efecto que tiene la respiración en las emociones, y por ende en la manera de actuar, puede hacer una diferencia significativa en la manera que se responde a las circunstancias que se presentan a diario.
"Si vos estás en paz con vos mismo, si vos tenés una mente serena, calma, estable, equilibrada, aceptando el entorno, aceptando a las demás personas como son, es muy sencillo tener paz", cuenta CLAUDIA ARELLANO, instructora de la fundación EL ARTE DE VIVIR quien compartió en PENSAR EN NADA los beneficios de la meditación. "La respiración es una herramienta tan poderosa, pero que nunca nos enseñaron como usarla", y señala que esta podría ser utilizada para sobrevellar los momentos de angustia, de celos, de bronca. "Aprendiendo a manejar la respiración es posible manejar las emociones negativas, el estrés, las tensiones y a vivir más plenamente", destacó Claudia en una entretenida entrevista.
En su columna semanal nuestra alegre especialista en temas de bienestar, LUPITA ZUMBADO, desarrolló con su estilo particular algunas consideraciones para poder practicar la meditación en casa. Las claves son: elegir un horario de mañana o al atardecer; crearse una rutina; atender a la concentración; ubicarse en una posición cómoda; y finalmente, lo más importante es prestar atención a la respiración. "Creo que estamos tratando de ir hacia lo oriental (meditación), porque nos damos cuenta que emocionalmente y mentalmente, es mucho más sano que el capitalismo arrollador y todo esto de las computadoras, y la gente hacinada en ciudades", reflexionó esta sabia venezolana.
El programa versó sobre la práctica de la meditación pues esta se ofrece como una posibilidad más en la búsqueda de bienestar para los seres humanos, para crear balance y armonía. Es interesante cavilar sobre la metáfora que regaló la entrevistada del día: "Hoy estamos como charcos. A un charco le tirás una piedra, y el charco salpica. En cambio a un oceano le tirás un árbol entero, y el océano ni se inmuta. Funciona así, cuando estemos más profundos, más centrados, más equilibrados como el océano, las circunstancias ya no te alteran tanto." Esperamos lo hayan disfrutado. Nos encontramos pronto... Oooohhhmmmmmmmm...
No hay comentarios:
Publicar un comentario