miércoles, 31 de marzo de 2010

El sueño del negocio propio

En Argentina late un corazón emprendedor. Es notable la cantidad de personas en relación de dependencia que agobiados por largas jornadas de trabajo, por la rutina y -quizá- insatisfechos por los beneficios que obtienen o por diversos motivos, deciden incursionar en emprendimientos personales. Así también, aquellos que no tienen empleo crean oportunidades a partir del desarrollo de proyectos productivos que posibiliten la generación de recursos para mejorar su situación. Cualquier sea el caso pareciera que hay un interés creciente y cada vez son más los que sueñan con el negocio propio.
"El emprendedor es alguien capaz de desarrollar un proyecto, de hacerlo evolucionar y llevarlo a buen término", definió Cesar Silveyra, uno de los fundadores y director de Alternativa 3, una fundación cuyo propósito es implementar y desarrollar programas productivos en el conurbano bonaerense. El trabajo que realizan consiste principalmente en brindar capacitación y apoyo financiero para desarrollar proyectos de personas de bajos recursos que no tienen acceso a créditos porque no tienen garantias formales.
El programa se instala en los barrios a través de organizaciones sociales que ya están trabajando temas sobre educación, arte, deporte, etc. y en ese núcleo de personas realizan el primer contacto y la difusión de la propuesta. La metodología contempla la formación de grupos de garantía solidaria para acceder al crédito, esto significa que los garantes son los propios vecinos entre ellos. "El modelo se basa en la relación de confianza que ya hay entre las personas", cuenta Cesar. Además, incluye la participación de empresas que apadrinan el proceso que va desde el comienzo hasta el punto de equilibrio, es decir, hasta que el proyecto se autosostiene.
Alternativa 3 nació en 2001, en Los polvorines, partido de Malvinas Argentinas, a partir del interés de cinco personas interesadas en colaborar con un grupo de voluntarios juveniles que ya trabajaba en la localidad procurando mejorar la calidad de vida de las familias. "El objetivo era idear un sistema que permitiera mejorar la vivienda y la capacidad productiva", explica Cesar y señala que era necesario armar algo más estructurado y así comenzaron a organizar la fundación. Actualmente, dos de los iniciadores se dedican full time a esta tarea y están replicando el modelo en siete localidades: Pilar, La Matanza, Lanús, José C. Paz, San Miguel y Moreno.
"La pobreza es un tema complejo y, dentro del diagnósitco que hicimos, un factor que refuerza la pobreza es el aislamiento y la fragmentación social. Entonces trabajamos en respuesta a esos dos temas", cuenta Silveyra y explica que el aislamiento lo rompen abriendo canales fuera del barrio, generando una financiación, con las empresas y reforzando vínculos entre los vecinos. En cuanto a la fragmentación, procuran el trabajo colaborativo y la combinación de capacidades para generar riqueza. "Una economía más justa y humana es aquella que en el centro tenga al hombre y que la equidad se genere entre personas de distintos ámbitos, a través del armado de redes".
En una charla muy interesante Cesar Silveyra ofreció datos concretos sobre los resultados obtenidos. En los 9 años que lleva en marcha la fundación han apoyado a más de 3500 emprendedores y han otorgado 17 millones de pesos en crédito. Un dato para destacar es que el 98% de los prestamos realizados en el conurbano bonaerense fueron devueltos en tiempo y en forma. "Este es un buen mensaje para aquellos que dicen que en el conurbano está todo mal".

No hay comentarios:

Related Posts with Thumbnails